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martes, 16 de diciembre de 2014

El reto (+Fotos)



Defiendo la trova Cubana con Rey Montalvo.
Hacer música inteligente en el siglo XXI  puede parecer hoy un suicido artístico, pero no lo es.
La vida por suerte no deja de sorprenderme y casi al final del año me entregó un regalo especial, que me deja ver con claridad el fututo.
Por estos días fuimos a una ciudad cubana…y sorpresa…
El auditorio todo estaba conformado por estudiantes de nivel medio y secundario:
Primera Reacción: Terror…vestidos de uniforme pensé que fueran obligados a llenar el lugar para cumplir metas o cronogramas.
Segunda Reacción: Estupor…Los chicos (que como todo joven del mundo viven sometidos a una total agresión audio-visual) disfutaban las interpretaciones.
Tercera Reacción: Reafirmación…El público hacía coros, interrelacionaba con Rey Montalvo y los artistas que le acompañan  y a la hora de despedir exigieron varios temas de más.

La vanidad puede derrotarse.

Galería de Fotos: 

Rey Montalvo, acompañado por Reynaldo y Johan

Los jóvenes disfrutan

Rey Montalvo, su guitarra y el sol.

Reafirmación



viernes, 28 de noviembre de 2014

Punto

Descubrí que mi nueva canción se repetía,
que contaba los pasos en línea sin avanzar.
Descubrí a mi mujer en pijamas con otro hombre:
el amigo que quiso aplaudirme y no lo logró.

Suerte que mis vicios,
no alcanzan la droga, el tabaco, ni el alcohol.
Suerte que en mis bares,
entran amigos de a diez por un dolor.

Disipé los aromas bestiales que desprende
la basura que viste camisas y pantalón.
Aprendí a destapar los volcanes de la paciencia,
y besé otra vez a la chica que no se vistió.

Suerte que en mis noches,
el perfume de madre me dice “todo está bien”.
Suerte que en mi cama,
duermen los trenes lo mismo que yo en un anden.

Y escribir disparates me salva,
y cantar lo que quieran las almas,
y mis vicios, mis noches, mis bares
y mi resplandor.
Y fingir que nos queda esperanzas,
y sufrir y esperar la venganza,
de los pobres que son menos pobres
por su corazón.

Y confiar en futuros gobiernos
en la ley, en un Dios, en lo eterno,
en la vida que aburre si niega
un grave pesar.
Y tocar en el piano a Lecuona,
a las niñas hacerlas señoras, 
en la escuela estudiarse 
la Biblia y el Corán.

Y tomar por asalto a una nube,
y bajar por los pies al que sube,
y exprimirme las manos
si escribo una mala oración.
Y volar con las alas robadas,
y aguantar que te ofendan bobadas,
que provocan ideas absurdas
como esta canción.
 
 
 Rey Montalvo- 2010

jueves, 20 de noviembre de 2014

¿Y mi década prodigiosa?



Amanece, mi cuerpo comienza a generar energía, siempre a esa hora organizó mi pensamiento y camino sin cesar de un lado a otro, de pronto mi hijo me interrumpe mientras desayuna, como siempre sorprende con una pregunta que no podía prever:

Puedes decirme cual será la música que mi generación evoque cuando tengamos tu edad?

A continuación se responde…No puedo recordar ahora mismo una canción del pasado año que marcará el futuro, termina 2014 y no veo nada para el mañana.
Y sigue sin esperar mi respuesta, -que amenazaba ser filosófica y profunda-…Imagino a una mujer de cincuenta años intentando bailar reggaetón,  mientras participa en un encuentro de amigos.

Pudiéramos tener nuestra década prodigiosa...




Pero nos mantienen entretenidos.

viernes, 31 de octubre de 2014

Beisbol, traiciones y otros demonios


Deporte o Dinero

Por estos días una vez más peloteros que fueron nuestros nos abandonan, victimas de  políticas extremas y de sus propias ambiciones.
Héctor Olivera, Pablo MiIlán Fernández, José Miguel Fernández y Lázaro Herrera abandonaron el barco, a sus compañeros y su pueblo, miles que les seguían, les siguen aún.
La traición es imperdonable, la ambición también, cualidades que el deporte en Cuba trata de desterrar, pues ya se autoriza la contratación en ligas profesionales.  
Puede que finalmente triunfe el sueño del supuesto bienestar y  la riqueza, puede además que le entienda un poco.

Ejemplos de dignidad tenemos muchos, incluso entre los que en su momento abandonaron el barco y fueron traidores de los suyos. Mientras sigo sin comprender como puede dormir tranquilo quien dé la espalda a su gente, a su historia.

Imperdonable sería callarme…Es o no una puñalada en la espalda de todos.