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martes, 22 de diciembre de 2015

Descanso y fe

Estoy cansado de no ver otra sonrisa,
otro vestir o caminar.
Estoy cansado de cantar lo que no pienso,
por compasión o compromiso con mi tiempo.
Estoy cansado de nacer en una Isla
y morir en agua dulce y no salada;
estoy cansado de tener y estoy cansado de perder,
estoy cansado de mostrarme satisfecho.
Estoy cansado del placer de mi familia patriarcal,
y de los hijos que no tengo.
Estoy cansado de más… no se aprovechen.
Estoy cansado de los locos de mi barrio
estoy cansado de los hilos de mi jefe
estoy cansado del rincón donde me escondo
y estoy cansado de las risas que me pongo.
Estoy cansado del perdón por sacrificio
estoy cansado de las suelas con que piso;
y de la tierra, y del sinsonte,
y de la costa, y de los montes…
y del presente sin horizonte.

Estoy cansado de la fruta adolescente,
estoy cansado del esmalte de mis dientes;
y de los hombres, y unas mujeres,
y los listados y los deberes,
del líder falso y oportunista
y los soldados y vanguardistas;
los que proclaman “medida urgente”
los homenajes y el medio ambiente.

Soy lo que soy por mi voluntad,
pero estoy cansado de cansarme…


no se aprovechen.