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martes, 22 de diciembre de 2015

Descanso y fe

Estoy cansado de no ver otra sonrisa,
otro vestir o caminar.
Estoy cansado de cantar lo que no pienso,
por compasión o compromiso con mi tiempo.
Estoy cansado de nacer en una Isla
y morir en agua dulce y no salada;
estoy cansado de tener y estoy cansado de perder,
estoy cansado de mostrarme satisfecho.
Estoy cansado del placer de mi familia patriarcal,
y de los hijos que no tengo.
Estoy cansado de más… no se aprovechen.
Estoy cansado de los locos de mi barrio
estoy cansado de los hilos de mi jefe
estoy cansado del rincón donde me escondo
y estoy cansado de las risas que me pongo.
Estoy cansado del perdón por sacrificio
estoy cansado de las suelas con que piso;
y de la tierra, y del sinsonte,
y de la costa, y de los montes…
y del presente sin horizonte.

Estoy cansado de la fruta adolescente,
estoy cansado del esmalte de mis dientes;
y de los hombres, y unas mujeres,
y los listados y los deberes,
del líder falso y oportunista
y los soldados y vanguardistas;
los que proclaman “medida urgente”
los homenajes y el medio ambiente.

Soy lo que soy por mi voluntad,
pero estoy cansado de cansarme…


no se aprovechen.

                                   

jueves, 30 de agosto de 2012

De la evolución

Rey Montalvo

Antes que la evolución nos pusiera al tiro,
antes que la ciencia matizara los destinos,
antes que Plutón, Platón y los poetas,
antes que la Biblia, el apartheid y los profetas.
antes que Padura, Miguel Angel y Da Vinci,
antes del dinero y los gerentes,
antes del placer de la lectura y Jesucristo
ya estaba previsto conocerte.

Antes del bloqueo, Galileo y Víctor Hugo,
antes de la peste, el modernismo y los escudos
antes de la guerra y la propiedad privada,
antes de las leyes, el gobierno y las hadas,
antes que la torre de babel fuera inventada,
antes de nacer los dinosaurios.
antes de morir, después vivir el universo,
ya estaba previsto nuestro beso.

Antes de Guillén, Rubén Darío y la virtud,
antes que Argentina fuera madre de una luz,
antes de guerrillas, giraldilla y monumentos,
antes que la moda fuera moda y no idiotez,
antes que existiera un concepto de vejez,
o un segundo vivo para darte,
rompí fronteras, entendí la etnología
y escribí tu nombre en todas partes.